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Canarias y Reino de Marruecos, fortalecer relaciones

 

Antonio Coll

 

En múltiples entregas en el semanario Lancelot, hoy mensual, y en este mismo diario digital, he plasmado, con argumentos convincentes, la necesidad de estrechar y consolidar las relaciones entre las Islas Canarias con el Reino de Marruecos, primer estado soberano más cercano al archipiélago canario. Recientemente, el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo con un amplio equipo entre consejeros gubernamentales y empresariales canarios, presidió un encuentro empresarial, celebrado en Casablanca por la Confederación General de Empresarios del Reino alauita. Un viaje institucional para mantener abiertas las fronteras y consolidar las relaciones en múltiples ámbitos como económicos, turísticos, culturales y sociales. Entre las cuestiones tratadas, el presidente canario destacó la importancia de mejorar las conexiones con nuestro vecino geográfico. En cuanto a la conectividad aérea se ha avanzado en los últimos años con conexiones directas a través de las compañías Binter Canarias y Royal Air Maroc, a Marrakech, Agadir y Casablanca. Ahora es imprescindible impulsar las conexiones marítimas. En este sentido el presidente canario manifestó que: “"El nuevo puerto de Tarfaya será clave para que Marruecos y Canarias estén conectados por barco con un trayecto regular, en menos de dos horas, lo que podría dinamizar el comercio entre Canarias y el sur de Marruecos, aumentando el flujo de las exportaciones e importaciones y el intercambio empresarial y contribuyendo a la normalización de las relaciones económicas entre dos territorios.” Añado que también Naviera Armas-Trasmediterránea tiene en proyecto unir Lanzarote con el puerto de Agadir, ciudad turística, pesquera y con mucha agricultura. Igualmente, el primer ministro del Gobierno de Marruecos Saàd-Eddine El Othmani, expresó el interés de su gobierno de relanzar las conexiones marítimas entre ambos territorios para el impulso definitivo de las relaciones comerciales y las políticas de cooperación en muchas áreas.

 

También Fernando Clavijo aseguró que "el Archipiélago cuenta con una estrategia de crecimiento inteligente, complementaria a la política económica y comercial del Reino de Marruecos, que ofrece oportunidades de cooperación". En el mismo sentido, el embajador del Reino de España en Marruecos, Ricardo Díez-Hochleitner, puso de manifiesto que: “Existe una relación de complementariedad en las potenciales áreas de cooperación que, estoy seguro, van a ser beneficiosos para el archipiélago canario y Marruecos”.

 

El turismo de cruceros ha crecido un 35% en los últimos años, y ha convertido a los puertos canarios entre los principales del Reino de España. Clavijo hizo hincapié en esta cuestión para crear y mejorar rutas conjuntas con Marruecos que ya de hecho determinados cruceros con ruta hacia Canarias, hacen escala en Agadir.

 

Mientras, Canarias recibe un promedio de 14 millones de visitantes al año, el turismo en Marruecos está bien desarrollado y se ha convertido en el país más visitado de África. En 2017 recibió más de 11 millones de turistas, con expectativas de atraer más viajeros en los venideros años. El sector turístico marroquí es el segundo que más contribuye al PIB nacional (11,4%) y cuenta con más 500.000 puestos de trabajo, además de ser el principal proveedor de divisas, con 5.860 millones de euros. Políticamente hablando, es uno de los países más estables en el norte de África, ofreciendo mucha seguridad a los visitantes. El Reino alauita cuenta con nueve sitios declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Las ciudades más visitadas son Rabat, Casablanca, Marrakech, Fez, Tánger y Agadir, entre otros. Si bien el idioma oficial es el árabe clásico y el bereber, el francés está muy implantado y el español se habla en varias regiones que conformaron el Protectorado español.

 

Francia y España son los países que más turistas aportan a Marruecos, pero se destaca el aumento de turistas italianos y alemanes, en los últimos años.

 

Canarias y Marruecos tienen futuro. Solo hay que agrandar el ángulo de vista y huir de tópicos injustificados, quizás por falta de información o no haber visitado el gran Marruecos. Por otro lado, está la cuestión del Sáhara Occidental. En este sentido, el Gobierno Español tiene la obligación de actuar como mediador para que la región cuente con una plena autonomía, en la que el gobierno marroquí aceptaría. Es bien sabido que un Sáhara independiente es utópico y, además contraproducente para la seguridad de las Islas Canarias, porque la hipotética soberanía estaría en manos de un país tercero, con toda seguridad, que sería una incertidumbre para los intereses canarios y españoles. De esta cuestión ya he escrito infinidad de veces y he proclamado que el pueblo saharaui tendría un alto nivel de bienestar, aceptando la autonomía que desde los tiempos de Hassan II ha ofrecido, con los apoyos de Francia, EE.UU y el entonces gobierno canario, del socialista Jerónimo Saavedra. También determinadas instituciones públicas canarias deben de apoyar el plan autonomista y alejarse de posturas frívolas y populistas que solo conducen a posibles recrudecimientos belicistas, con el peligro que ello conllevaría al sector turístico, pilar y motor de la economía actual canaria. Pero este tema es otra historia y siempre he dicho que las relaciones internaciones es una cuestión, muchas veces, difíciles de comprender, ya que en la mayoría de las ocasiones, las apariencias empañan la realidad y debemos aprender a interpretar, verazmente, todas las informaciones que los mass media publican o emiten, sean de un país o de otro. Comprendo que es una cuestión muy sensible, pero mi pragmatismo y la realidad me indican que la alternativa posible y prudente, en una época globalizada, es mover ficha para una solución definitiva, después de más de cuatro décadas de hostilidad, para que parte del pueblo saharaui, ubicado en los campamentos de Tinduf (Argelia) conquiste la prosperidad, no imponiendo fronteras.

 

Al margen de todo, veo plausible el encuentro, de máximo nivel institucional, entre canarios y marroquíes, en Casablanca, con el objetivo de fortalecer las relaciones en todos los ámbitos sectoriales y estratégicos. Desde la otra orilla, se abren oportunidades fructíferas para las Islas Canarias.