Una Ley necesaria para el futuro de Canarias

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Coger el toro por los cuernos, eso es lo que ha hecho el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, al abordar el tema de futura Ley del Suelo. Y es que, si durante los últimos años el modelo de desarrollo económico y social de Canarias no ha funcionado, está claro que es preciso buscar un cambio y mejorar la situación. El fracaso de dicho modelo se hace evidente no sólo mirando el creciente desempleo actual, sino mirando hacia atrás para descubrir que en 2007, en el mejor momento económico del archipiélago, se seguían superando los 100.000 parados. No es posible seguir de brazos cruzados. O mejor dicho no podemos permitírnoslo. Y Clavijo tiene claro que una de las causas de la parálisis que sufre Canarias radica en su maraña normativa, lenta, compleja y poco útil que espanta las inversiones, impide que las islas sigan creciendo a un ritmo lógico y sólo complace a un falso ecologismo muy perjudicial para el futuro insular. El presidente del Gobierno canario plantea una nueva Ley del Suelo que mejora la situación actual y elimina complicaciones, sin necesidad de clasificar más suelo turístico y, fundamental recordarlo a quién critica esta norma sin conocerla, sin atacar a los espacios protegidos de Canarias que se mantendrán exactamente igual que hasta ahora. Es preciso lograr una mayor seguridad jurídica porque, si se consigue, vendrán más inversiones y éstas contribuirán a que se recupere el empleo. El aumento del número de trabajadores repercutirá en un incremento de los ingresos y unas arcas llenas se traducirán en mejoras en la sanidad, la educación y los servicios sociales. Bienvenida sea, por tanto, una norma que acabará con la gangrena de la parálisis actua

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