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Dos años después...

 

Algo hemos hecho muy mal para que después de 6 olas, al menos que se sepa, del COVID, volvamos a tener la atención primaria, centros de salud y hospitales, colapsados otra vez y a los profesionales que en ella trabajan, a punto de reventar. Parece que en dos años no hemos aprendido nada. Quien tenía que pensarlo, pensó en modo invertido.

 

En el mes de noviembre del pasado 2021, pedí los análisis anuales y habituales, preceptivos para un tipo como yo a mi Centro de Salud. Respuesta: tomamos nota y llame después de Reyes, la agenda de consultas de pacientes y enfermería están cerradas hasta esa fecha. Fecha de análisis: allá por mitad de febrero. Y lo mío, es una broma. Casi 4 meses para unos análisis. Estamos hablando de temas mucho más serios.

 

Los hospitales comienzan a estar colapsados otra vez. Repito: dos años después, parece que no hemos aprendido nada. O algunos no han aprendido nada. Y no me refiero a los profesionales de la sanidad, que lo están dando todo y más. Fieles a su estilo, a su juramento, se siguen jugando la vida, pero atormentados. Ustedes son inteligentes y saben a lo que me refiero...

 

 

Intervenciones quirúrgicas prioritarias demoradas. Consultas oncológicas retrasadas. Y ya, si tenía pendiente “algo de andar por casa”, digamos, una operación de traumatología, vaya a echarse un baño a las Teresitas, échese unos churros de pescado en San Andrés, y vuelva cojo como fue y con el mismo dolor insufrible, porque no habrá solución que lo ampare en un par de años.

 

Comenzamos a aceptar como normal, que cada día mueran en Canarias hasta 11 personas (algunos vacunados), con cifras de miles de contagios diarios. Hasta 5000 hemos visto. Eso sí, reducimos los días de cuarentena y se dice a la gente que se haga antígenos de farmacia, en vez de PCR. Señoras y señores, definitivamente, dos años después, llegó el: “sálvese quien pueda”.