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El último que apague la luz

 

  • Redacción NoticiasFuerteventura
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    Yaiza Castilla, consejera de Turismo por el tercio gomero, llevaba ya unos cuantos meses hasta la boina de su segundo, Sergio Moreno Gil, que ayer (o quizá antes) presentó su renuncia por motivos personales. Parece que lo hizo después de que Curbelo anunciara a sus colegas de la Agrupación Socialista Gomera que la ciudadana Teresa Berástegui podía ser una buena sustituta para el viceconsejero, que ayer ya se había mudado a su despacho en la ULPGC. El único inconveniente del asunto es que Berástegui militaba (hasta el lunes, según parece) en Ciudadanos, un partido en la oposición a este Gobierno de las flores, en el que Curbelo ejerce al mismo tiempo de dovela y argamasa.

     

    La política canaria es bastante imaginativa: mientras don Sergio se va sin manifestar públicamente rencor por la imposición de una dimisión que no quería (y eso a pesar de que nunca logró entenderse del todo con la consejera, a la que dicen que puenteaba con la gerente de Promotur), la Berástegui abandona Ciudadanos y la canongía de la que disfrutaba como asesora parlamentaria del Grupo Mixto. Y así se hace el milagro: del centro derecha ciudadano, doña Teresa pasa sin despeinarse al socialismo gomero de Curbelo, y en tan sólo un día. Atrás quedan después de esta rápida mudanza los conflictos en el partido que antes fuera de Rivera y ahora tiene otras dueñas.

     

    Lo cierto es que Berástegui intentó trabajarse durante cinco años un reconocimiento imposible en Ciudadanos de Canarias y fracasó en el intento porque Melisa Rodríguez no está por alimentar a la competencia. Su aterrizaje en el grupo parlamentario Mixto no sentó demasiado bien a Melisa, dedicado en los últimos meses a hacerle la cama tanto a ella como a la preconcejala Evelyn Alonso, que también se hospeda provisionalmente en el grupo, mientras espera incorporarse algún día al consistorio chicharrero, deshojando la margarita de la censura contra Patricia Hernández.

     

    Al deseo de Teresa Berástegui de salir de un partido que se hunde como el Titanic, se vino a sumar que a Curbelo le faltan cuadros, y los pocos que hay, están demasiado ocupados con lo suyo para ponerse a pintar más. Curbelo conoció a Berástegui como colega de Vidina Espino, cuando gomeros y ciudadanos compartían el Mixto, antes de que en Podemos enmendaran su radical oposición a que Curbelo tuviera grupo propio. En ese tiempo, Berástegui se hizo muy amiga de la consejera Castillo, y acabo recibiendo la oferta de ser su segunda, aunque parece que ella pidió algo más discreto (y con más poder efectivo) como ser la gerente de Promotur, que es donde Turismo guarda los millones y la llave para usarlos. Pero no pudo ser: la caja de la pasta cambiará en los próximos días de administrador y será ocupada por José Juan Lorenzo, ex responsable de los centros turísticos del Cabildo conejero, y hermano de la polémica consejera de Turismo del Gobierno regional, Mariate Lorenzo, cesada tras el dislate de aquel Festival Internacional de Música de Canarias que salió más bien cacofónico. Parece que Curbelo había pactado ya que ese puesto sería para Lanzarote con el coalicionero David de la Hoz, al que –vaya usted saber por qué- los gomeros quieren tener tranquilo y satisfecho.

     

    En fin, que Berástegui coge camino entre gomeros. Es lista y le irá mejor alejándose, para bien de su salud, de un partido también muy pequeño, donde no caben ya más ambiciones, conspiraciones y traiciones. El último en salir que apague por favor la luz?