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Fricciones diurnas

 

  • Redacción NoticiasFuerteventura
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    Algunos creen que el Gobierno de Canarias es un remanso de paz en el que nunca pasa nada, y si pasa es tan poca cosa que como si no pasara. Y es verdad: apenas un año después de haberse montado el acuerdo floral, partidos tan dispares como el del gomero y el de esa señora que ahora jura poner la defensa de su tierra por delante de su ideología han sido capaces de compartir presupuesto sin que salten chispas, públicamente. Aunque hay días y días, y ayer fue uno de los segundos.

     

    Ocurrió en la reunión de la Comisión de Presupuestos, cuando el diputado Ramos Chinea decidió encararse con el consejero Franquis a cuenta del medio millón de euros de compensación al coste del combustible en las islas verdes. Ahora, la pasta se ha evaporado, como si en vez de gasolina, lo que estuviera en juego fuera alcohol de quemar, y los gomeros andan muy enfadados, porque ni les avisaron ni mucho menos les pidieron permiso. Jesús Ramos pidió al consejero Franquis una explicación, pero en realidad, lo que preocupaba al gomero no era lo del descuento sino el reparto del presupuesto de Vivienda, partida que este año ha engordado un 28 por ciento, y que se disputan ferozmente Visocan, que es la empresa pública en manos de Casimiro, y el Instituto Canario de Vivienda, que controlan los de Franquis. El diputado Ramos recordó que el texto del pacto floral deja meridianamente claro que la vivienda se gestiona fifty-fifty entre Curbelo y todos los demás, y que eso no se está cumpliendo. Y también eso es verdad: en el Presupuesto, les han levantado diez millones de Visocan a los gomeros que han pasado a ser de Franquis.

     

    El consejero contestó al gomero que lo del descuento de las gasolinas no era cosa suya sino de no se qué informe de competencia o algo así, que el problema es la falta de competencia, la existencia de un monopolio de facto, y que si se subvencionan los combustibles donde sólo hay un proveedor, es como darle la pasta a él, y así nunca bajaran de precio. Pero en lo de los dineros de la Vivienda, estuvo más conciliador: explicó que por un error informático se traspasó a la Consejería la práctica totalidad del disponible, dejando a los gomeros a dos velas, pero que eso se iba a arreglar y que no entendía porque se lo sacaban en comisión cuando ya estaban los gomeros previamente avisados. A eso apostilló el diputado Marrero que en los gobiernos serios las fricciones por el reparto de los cuartos se resuelven a oscuras, no montando líos en público. Aunque acto seguido encendió la luz y advirtió que Podemos no votará la partida destinada al futuro puerto de Fonsalía, porque no está de acuerdo con que sea haga. Y remató Nueva Canarias, cuando la diputada Carmen Hernández apoyó las reivindicaciones gomeras, diciendo que si Visocan tiene más capacidad de gestión, debe ser Visocan quien gestione el plan de Vivienda y maneje los dineros. También habló Jorge González, secretario de organización del PSOE, para echarle la culpa de todo a Coalición.

     

    Porque todo este esgrima friccional había provocado bastante alegría y alborozo en la oposición. No en balde es la primera vez que los de las flores se maltratan unos a otros en comisión. Y también fuera: al rato, Curbelo volvió a dar la vara en los medios con lo del descuento y lo de los dineros de vivienda. Y es que cuando se trata de repartir, no hay amor que valga.