PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
A+ A A-

Envidiable

 

  • Redacción NoticiasFuerteventura
  •  

    Vivir en tiempos post pandemia puede convertirse en algo complicado, tanto para gestores como para gestionados. Se abre el marco de la postguerra, se contabilizan bajas, y se trata de planificar sobre la superficie quemada a donde vamos a llegar y cuanto del plan Marshall europeo tenemos que repartir con nuestros vecinos.

     

    En Canarias lo tenemos un poco más complicado si cabe. Sin tejido industrial, sin manufacturas, con una clase empresarial que ha sufrido la crisis descapitalizándose, y con plantillas exhaustas después de tratar de sobrevivir en ERTE durante más de un año. Eso sin contar con nuevos parados y autónomos agotados. Una sociedad sufriente la Canaria, pero empeñada en mirar hacia delante, porque “es bueno vivir aquí”.

     

    Pero más allá de sloganes de anuncios de cerveza en los 90, el archipiélago sale de la pandemia sin encontrar su sitio. El mundo ha cambiado en estos dos años y muchos de esos cambios se quedarán, primero sutilmente y luego serán parte de nuestra nueva forma de entender el mundo.

     

    Nuevos aspectos económicos han ido larvándose bajo nuestras narices. La digitalización ha individualizado el ocio, via videojuegos o maratones de series de TV, y el mundo se prepara para ofrecer miles de millones de horas en contenidos audiovisuales. Y Canarias tiene el REF .

     

    El REF en la industria audiovisual permite un diferencial fiscal del 80% en beneficio del archipiélago, en relación al resto del estado, para aquellas producciones foráneas que busquen nuestra tierra para grabar y producir, pero no solamente cine o series, también videojuegos, y ese es el mundo que se viene.

     

    Pero el pastel es enorme y otras regiones, como Andalucía, han visto el percal y presionan. La ministra de Hacienda es andaluza, y en Málaga se está gestando un super HUB tecnológico preparándose para la que se viene, fondos NEXT GENERATION incluidos. La ministra nos recorta el diferencial.

     

    Decía Borges que el tema de la envidia es muy español. Los españoles siempre están pensando en la envidia. “Para decir que algo es bueno dicen: es envidiable.”