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Inmigración Ilegal, Covid y que Viva España

 

Una joven valenciana llegaba estos días al aeropuerto de Gatwik, en Londres, donde había viajado a buscar trabajo, no quería robar ni delinquir, buscaba trabajo. Ya saben esas cosas que llevan haciendo los españoles durante siglos.

 

Si, ya sé que liquidar civilizaciones es un trabajo un tanto indigno, pero los emigrantes del S.XVI tenían esa manía, el trabajo era blandir espadas y mosquetones y levantarles el oro a quien pillaban por delante. En aquellos tiempos el trabajo de este gente era ese.

 

Pero en los últimos tiempos los españoles han emigrado mucho, mucho, buscando trabajo por los cinco continentes, y a muchas islas también, incluida la "Pérfida Albión". Ahora el Brexit lo complica un poco, pero seguramente se seguirá intentado.

 

Pues resulta que esta buena muchacha española, que iba a buscar trabajo, fue detenida en el aeropuerto sin el visado correspondiente para hacerlo y acabó siendo retenida en el Yarl's Wood Immigration Removal Centre, un centro de internamiento de extranjeros en Bedfordshire.

 

Lo que en estos lares viene a ser un CIE. Si, esos sitios donde se lleva a los inmigrantes ilegales, ya saben, en algunos países tienen hasta instalaciones dignas para ello.

 

Resulta que a todo esto a la joven inmigrante española, le cuadra un brote de COVID en el CIE… y ustedes pensarán, ya es mala suerte para la pobre… si. Y por lo pronto se desconoce cuando se producirá la salida de la española.

 

Todo esto es una situación algo calamitosa para esta joven valenciana, otro gallo le cantaría si en lugar de ir a un CIE en Inglaterra acabara en la nave del queso con 200 personas de diferentes países sin saber cuando podrás salir ni a tu casa ni a donde querías ir.

 

No veo a la joven valenciana siendo increpada por majors, ni empresarios, ni patronales, ni diferentes cargos de distritos británicos. También es verdad que no tienen que llevarla a apartamentos porque estamos hablando de lugares donde si se planifican instalaciones. Pero si es cierto que no hay representantes públicos “calentando” al personal.

 

Una pena lo de esta muchacha. Pero ciertamente no hay color.